Fin de trayecto, fin del camino. Fisterra!. Donde en tiempos los antiguos situaban el fin del mundo! Verde de la tierra gallega, gris de roca, marrón de polvo y tierra, azul de océano!.Color. Emoción. Novecientos sesenta kilómetros en nuestros pies. Peregrino. Polvo, lluvia, sufrimiento, paz. Gente, pueblos, introspección. Algo de mí queda en el camino; algo del camino, queda en mí. Quemaré en Fisterra parte de mí, parte de tí.
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jueves, 2 de abril de 2015
Anecdotario Etapa 2, de Negreira a Olveiroa
Anecdotario Etapa 2:
1. Salida, A las 6,45 horas he levantado los ojos: todo en silencio...menos Richi, que
está ofreciéndonos un pequeño repertorio de ronquidos.
2. María dixit: "Tú también roncabas,, ejem, ejem!!" (ah, que daño hace la verdad!!)
3. Una japonesa ha querido ofrecerse al camarero del albergue donde hemos desayunado,
para acercarnos el cafe con leche. Respuesta del camarero: se la queda mirando como si le fuera a robar elproducto!
4. La salida a Negreiroa, espectacular: los amaneceres de aquí son de lujo.
5. María se tira a la carretera como una posesa. Resultado: tras constatar el resto del
grupo que quizás no íbamos bien, pregunta a un lugareño que estaba con as vacas
y marcha atrás.
6.Asfalto, asfalto,, asfalto: donde está a mia terra galega?
7. El que se ocupa de la señalización en estos tramos, o es de la ONCE o un bosquimano: A la presó!
8. En Santa Mariña, hemos parado a comer. Plato de macarrones de impresión con carne picada,
merluza con patata y ensalada, yogur i mencía: 8 euros. Crítica total al servicio regentado
por portugués casado con cubana (aunque mi estómago ha agradecido el tema).
9. Imagen impagable: Richi gritando en medio del monte a nadie: era la forma de ponerse en
comunicación con el dueño del monte que impide el paso a los peregrinos.
10. Llegamos al embalse de Fervenza y la guía nos advierte que no nos salgamos de la
carretera, veamos lo que veamos. El Chuqui, maría y Ricardo a pesar de advertirlo, deciden tirar por el camino equivocado. (me toca jurar en arameo).
11. Ultima parte de la etapa: todos están cansados, por lo que se tira como se puede-
12. No os enseño las ampollas, porque una de ellas no cabe en la pantalla!
1. Salida, A las 6,45 horas he levantado los ojos: todo en silencio...menos Richi, que
está ofreciéndonos un pequeño repertorio de ronquidos.
2. María dixit: "Tú también roncabas,, ejem, ejem!!" (ah, que daño hace la verdad!!)
3. Una japonesa ha querido ofrecerse al camarero del albergue donde hemos desayunado,
para acercarnos el cafe con leche. Respuesta del camarero: se la queda mirando como si le fuera a robar elproducto!
4. La salida a Negreiroa, espectacular: los amaneceres de aquí son de lujo.
5. María se tira a la carretera como una posesa. Resultado: tras constatar el resto del
grupo que quizás no íbamos bien, pregunta a un lugareño que estaba con as vacas
y marcha atrás.
6.Asfalto, asfalto,, asfalto: donde está a mia terra galega?
7. El que se ocupa de la señalización en estos tramos, o es de la ONCE o un bosquimano: A la presó!
8. En Santa Mariña, hemos parado a comer. Plato de macarrones de impresión con carne picada,
merluza con patata y ensalada, yogur i mencía: 8 euros. Crítica total al servicio regentado
por portugués casado con cubana (aunque mi estómago ha agradecido el tema).
9. Imagen impagable: Richi gritando en medio del monte a nadie: era la forma de ponerse en
comunicación con el dueño del monte que impide el paso a los peregrinos.
10. Llegamos al embalse de Fervenza y la guía nos advierte que no nos salgamos de la
carretera, veamos lo que veamos. El Chuqui, maría y Ricardo a pesar de advertirlo, deciden tirar por el camino equivocado. (me toca jurar en arameo).
11. Ultima parte de la etapa: todos están cansados, por lo que se tira como se puede-
12. No os enseño las ampollas, porque una de ellas no cabe en la pantalla!
Etapa 2, de Negreira a Olveiroa
Bueno, bueno, bueno..... Lo que no me había pasado en 940 kilómetros, me ha pasado hoy:me ha salido una ampolla en cada pie, una de carácter reservado. Ya la había notado a unos 14 kilómetros de la llegada, así que ha ido haciendo su trabajo. Antes de "operar", estoy probando la solución "Alma": una cataplasma con gel frío y arcilla verde, remedio gallego. Ya os contaré. Si no, pienso operar: un peregrino tiene que saltar estos obstáculos, y no he llegado hasta aquí para abandonar. Como diría mi añorado Fernando Fernán Gémez: "A la mierda!".
Hemos salido de Negreira pronto, a las 8, con María y Ricardo jurando en hebreo porque no querían tanta prisa. Es lo que hay: seguro que tras la etapa que han vivido hoy, mañana querrán salir antes, ya que hemos llegado a las 17,30 horas tras una parada y fonda para comer en menú (Dios!!!, sacrilegio), que nos ha enfríado y hecho perder tiempo.
Nuestra salida de Negreira, ha sido espectacular: con un amanecer magnífico y cruzando un puente tras pasar el Pazo de Cotón, hemos subido por tramo boscoso a Negreiroa, el núcleo original. Muy bonito, de verdad. Después ya ha vuelto nuevamente el asfalto: este tema es importante. Creo que la Xunta y el Patronato se equivocan del todo haciendo transitar a los peregrinos por tanto asfalto, teniendo presente el magnífico paisaje gallego y las opciones que permiten sus bosques y montañas. El peregrino es sufrido, pero no está bien que no pueda gozar de un paisaje tan colorido y colorista como el gallego. Una pena. Otro tema es la señalización: es un comentario común de todos, los errores y la falta de cuidado en la señalización de mojones y flecha de guía en estos tramos vividos. Otro punto negativo que no se puede entender, ya que Galicia tiene el honor de ser la tierra de destino final del camino. Debe cuidarlo y seguro que todo lo relacionado con los peregrinos deja el suficiente dinero para que hubiera una correcta y cuidada señalización. Los pueblos y aldeas que hemos pasado en el recorrido de hoy, tenían una disposición similar con casas típicas del rural gallego con construcciones modernas a su lado. La María, como es habitual, ha protagonizado una de las anécdotas de la jornada: como cuando ya ha calentado el andar, no tiene rival, pero se lanza sin control, se ha pasado del camino, y si no lo advertimos, nos lleva a París. Un buen labrego galego nos ha señalado la ruta y hemos recuperado. Tras este susto y cabreados con la cantidad de asfalto recorrido hemos ido al asalto de Cornovo. Tras él, ya parecía que el buche llamaba ya a la puerta, así que en Santa Mariña, kilómetro 20, ha
tenido lugar la parada de vianda: no bocata, no. MENU!!!!. Como campeones! Ahora quizás, la decisión del lugar no ha sido todo lo acertada, pero por 8 euros (paisa, baratu,), hemos comido adecuadamente (como el progreso escolar). Tras dos horas de asiento y una botella de mencía....ponte a caminar bajo el sol!!. Pues ahí, al Atakeerrrr!!!. Para más inri, un hombre con tierras en la zona y pleito con la Xunta, ha bloqueado el acceso por el Monte Aro, por lo que jurando en arameo, nos ha hecho dar una vueltiña que me cago en....A más abundar, los compañeros de viaje al unísono, en llegando a un punto que ya
nos avisaba nuestra guía que no debíamos coger.... HAN DECIDIDO COGERLO! dando un rodeo estupendo que ha añadido más de 1,5 km. a la etapa. A Richi y María los paso por alto por novatos, pero al Chuqui....,, pa matarlo, tú. A estas alturas, ya mis ampollas (dos, oiga, dos) ya estaban en fase destroyer. No veía ni al apuntador. Cabeza gacha y pa´lante. Tras un camino que se ha hecho largo, hemos llegado a Olveiroa. Ya veremos mañá.
Frederic
Hemos salido de Negreira pronto, a las 8, con María y Ricardo jurando en hebreo porque no querían tanta prisa. Es lo que hay: seguro que tras la etapa que han vivido hoy, mañana querrán salir antes, ya que hemos llegado a las 17,30 horas tras una parada y fonda para comer en menú (Dios!!!, sacrilegio), que nos ha enfríado y hecho perder tiempo.
Nuestra salida de Negreira, ha sido espectacular: con un amanecer magnífico y cruzando un puente tras pasar el Pazo de Cotón, hemos subido por tramo boscoso a Negreiroa, el núcleo original. Muy bonito, de verdad. Después ya ha vuelto nuevamente el asfalto: este tema es importante. Creo que la Xunta y el Patronato se equivocan del todo haciendo transitar a los peregrinos por tanto asfalto, teniendo presente el magnífico paisaje gallego y las opciones que permiten sus bosques y montañas. El peregrino es sufrido, pero no está bien que no pueda gozar de un paisaje tan colorido y colorista como el gallego. Una pena. Otro tema es la señalización: es un comentario común de todos, los errores y la falta de cuidado en la señalización de mojones y flecha de guía en estos tramos vividos. Otro punto negativo que no se puede entender, ya que Galicia tiene el honor de ser la tierra de destino final del camino. Debe cuidarlo y seguro que todo lo relacionado con los peregrinos deja el suficiente dinero para que hubiera una correcta y cuidada señalización. Los pueblos y aldeas que hemos pasado en el recorrido de hoy, tenían una disposición similar con casas típicas del rural gallego con construcciones modernas a su lado. La María, como es habitual, ha protagonizado una de las anécdotas de la jornada: como cuando ya ha calentado el andar, no tiene rival, pero se lanza sin control, se ha pasado del camino, y si no lo advertimos, nos lleva a París. Un buen labrego galego nos ha señalado la ruta y hemos recuperado. Tras este susto y cabreados con la cantidad de asfalto recorrido hemos ido al asalto de Cornovo. Tras él, ya parecía que el buche llamaba ya a la puerta, así que en Santa Mariña, kilómetro 20, ha
tenido lugar la parada de vianda: no bocata, no. MENU!!!!. Como campeones! Ahora quizás, la decisión del lugar no ha sido todo lo acertada, pero por 8 euros (paisa, baratu,), hemos comido adecuadamente (como el progreso escolar). Tras dos horas de asiento y una botella de mencía....ponte a caminar bajo el sol!!. Pues ahí, al Atakeerrrr!!!. Para más inri, un hombre con tierras en la zona y pleito con la Xunta, ha bloqueado el acceso por el Monte Aro, por lo que jurando en arameo, nos ha hecho dar una vueltiña que me cago en....A más abundar, los compañeros de viaje al unísono, en llegando a un punto que ya
nos avisaba nuestra guía que no debíamos coger.... HAN DECIDIDO COGERLO! dando un rodeo estupendo que ha añadido más de 1,5 km. a la etapa. A Richi y María los paso por alto por novatos, pero al Chuqui....,, pa matarlo, tú. A estas alturas, ya mis ampollas (dos, oiga, dos) ya estaban en fase destroyer. No veía ni al apuntador. Cabeza gacha y pa´lante. Tras un camino que se ha hecho largo, hemos llegado a Olveiroa. Ya veremos mañá.
Frederic
Etapa 2: de Negreia a Olveiroa
Bonito día. Almuerzo interesante:tostaditas, cafe con leche. Camino duro, 33 kilómetros son muchos kilómetros hasta que ha llegado el fatídico momento: algo parecido a un restarurante que ofrecía menú a 8 euros, nos ha dado el día. Entre plato y plato podíamos haber acadado de hacer el camino. Por lo tanto, el retraso ocasionado nos ha perjudicado psíquica y fisicamene. Seguimos por la carretera de santiago, porque no hay un PUTO camino, pero el día se ha arregaldo en la casa loncho. Los hijos de Rivera, el litri, lo han arreglado. Mañana más: llevo tres cervezas, tres Estrella Galícia. Por lo demás el camino espectacular y nos hemos acordado de la madre que parió a un labrego (campesino en galego) que no nos ha dejado cruzar la montaña. Esto ha sido todo amigos. (por cierto, las prendas de vestir de mañana están en la lavadora, igual mañana hacemos el camino en pelotas).
Richi
Etapa 2: de Negreira a Olveiroa. María
Hola, hoy a lo largo de más de 32 kilómetros y bajo un sol esplendido, recorrimos la
auténtica Galicia, la Galicia de los distintos tonos de verde. Del olor a tierra recién
arada -a pesar del festivo, la gente del campo sigue trabajando porque es tiempo de
cosecha y hay que aprovechar el buen tiempo-. De los ríos y regatos pequenos, como diría
Rosalía, y a pesar de que los caminos que pensábamos que eran de tierra, brillaron por su
ausencia, el asfalto aunque castigue nuestros pies, puede no ser tan malo si uno contempla esta explosión de color y va acompañado todo el camino del canto de los pájaros.
auténtica Galicia, la Galicia de los distintos tonos de verde. Del olor a tierra recién
arada -a pesar del festivo, la gente del campo sigue trabajando porque es tiempo de
cosecha y hay que aprovechar el buen tiempo-. De los ríos y regatos pequenos, como diría
Rosalía, y a pesar de que los caminos que pensábamos que eran de tierra, brillaron por su
ausencia, el asfalto aunque castigue nuestros pies, puede no ser tan malo si uno contempla esta explosión de color y va acompañado todo el camino del canto de los pájaros.
María
miércoles, 1 de abril de 2015
lunes, 26 de enero de 2015
Etapa 2: De Negreira a Oliveiroa
Nos alejamos de Negreira por la carrera de San Mauro, pasando bajo el arco que comunica la capilla con el pazo de Cotón. En su fachada se pueden ver una docena de escudos de armas pertenecientes a las familias que lo habitaron. Cruzamos el río Barcala. Justo después tomamos la carretera que asciende hasta el lugar de Negreiroa, pequeña aldea donde se encuentra el albergue público, la iglesia parroquial y que fue el núcleo original de Negreira. Se deja la carretera por la derecha y se pasa junto a la iglesia de San Julián, del XVIII (Km 1). Un buen tramo boscoso de hoja caduca asciende hacia el alto da Cruz y sale de nuevo a la carretera (Km 2,3). Una recta de unos 600 metros conduce hasta San Mamede de Zas, donde se abandona otra vez la carretera para atravesar la aldea. A la salida, un paseo encauzado por muros de piedra y rodeado de vegetación. El itinerario roza el núcleo de Camiño Real, que dejamos a mano izquierda (km. 4,6). Un pequeño respiro y tomamos un trecho de casi dos kilómetros y medio hasta la siguiente aldea, en subida y con algunos toboganes al final. Llegados a Rapote (Km 7), bajamos a un cauce y recuperamos los metros perdidos por el monte de Espñareiro hasta A Pena (km. 8,2). Pasada la iglesia de San Mamede, se entra en Piaxe (Km 8,4). Medio kilómetro más adelante salimos a la carretera DP-5603 a la altura de Portocamiño (Km 8,9) y seguimos a hasta Cornovo (Km 9,3). A la salida, tras el cruce a Gorgal y Xallas, dejamos el asfalto y llegamos a una pequeña pasarela que salva el rego de Forxán. Un pesado tramo de asfalto de más de dos kilómetros conduce hasta Vilaserío (km. 12,7). Dejamos Vilaserío y continuamos hasta Cornado, (Km 14,9). A partir de este pueblo el paisaje va cambiando debido a la concentración parcelaria. Un pequeño repecho y posterior bajada llevan hasta la carretera DP-5604, que seguimos por la derecha durante 400 metros. La dejamos por la izquierda y nos encontraremos con una pista agrícola. Tres cuartos de hora de camino y llegamos hasta el puente sobre el río de Maroñas. Lo cruzamos y entramos en la parroquia del Concello de Mazaricos (Km 19,8). A la entrada nos saludan dos hórreos típicos y continuamos por pista vecinal hasta Santa Mariña (Km 20,8). A la altura del crucero podemos girar a la izquierda si vamos a pernoctar. El Camino sigue a la derecha para buscar la carretera AC-400. Hay que cruzarla con sumo cuidado y al otro lado está el bar y el albergue Santa Mariña (Km 21,5). Trescientos metros después dejamos la general por la derecha y cogemos una pista vecinal asfaltada que enfila hasta Bon Xesús (Km 23,3) y Gueima (Km 23,7). Desde esta aldea superamos un buen repecho hasta Vilar do Castro (Km 24,4).
Aquí pueden surgir un par de posibilidades: si la travesía por el Monte Aro se ha recuperado y señalizado y está abierta al paso, atravesaremos la montaña y su castro por una pista. Si sigue cortada no hay más remedio que girar a la derecha a la altura del panel informativo y continuar por la pista asfaltada dando un buen rodeo. A partir del primer cruce, que seguimos por la izquierda, vamos a poder ver el embalse da Fervenza. En ningún momento hay que salir de la carretera vecinal. Hay unas flechas de dudosa autoría que invitan a tomar un camino hasta Lago dando un rodeo innecesario. Visitamos Campo Valado (Km 27,1), Porteliñas (Km 27,4) y Abeleiroas (km. 27,9). Aquí hay un
desvío opcional de 2 km a A Picota, capital del Concello con todos los servicios. Es posible enlazar con el Camino sin volver a este punto. Junto al desvío hacia el mirador de Corzón giramos a la izquierda y nos aproximamos hasta la iglesia parroquial de San Cristovo de Corzón (km. 30). En lugar de entrar en la población torcemos a la izquierda para afrontar una recta de más de un kilómetro hasta el núcleo de Mallón (Km 31,2). Giramos a la derecha para tomar una carretera más relevante y llegamos al puente sobre el río Xallas. En este mismo lugar, en 1809, los labriegos gallegos intentaron sin éxito frenar el avance de las tropas francesas. Al otro lado se encuentra Ponte Olveira, (km. 31,6), donde hay una cafetería-restaurante con albergue. Hasta el final de etapa resta una media hora. Hay que seguir la carretera, ya sin pérdida, y desviarse hacia el centro de Olveiroa. (Km 33,4).
Dificultades
Tramo de Negreira hasta Vilaserío: Este tramo inicial de 12,7 kilómetros castiga bastante. En general pica hacia arriba y hay varios tramos que tienden a encharcarse.
Observaciones
La presencia de 5 albergues intermedios permite partir la etapa al gusto de cada uno.
Qué ver, qué hacer OLVEIROA: Petroglifos de la Edad de Bronce, dólmenes y túmulos megalíticos. Las tierras de Dumbría muestran ricos vestigios prehistóricos. Santiago de Olveiroa es una parroquia que estuvo ligada a la mitra compostelana en la Baja Edad Media (siglos XI a XV). En su territorio hubo una torre defensiva que controlaba el paso sobre el río. En la guerra de la Independencia, los franceses mataron a muchos vecinos de Olveiroa y Hospital, algunos enterrados en el atrio de la iglesia de Santiago. La portada, con espadaña, es barroca y en el dintel de la puerta hay una peculiar imagen del Apóstol. A unos 750 metros del albergue de peregrinos, se encuentra la capilla de Santa Lucía. La fuente que hay a la entrada tiene propiedades "milagrosas" para los problemas de visión y es costumbre durante la romería empapar un pañuelo, restregarse los ojos con él y atarlo a una de las rejas de la ermita. Olveiroa, aún conserva parte de su trazado medieval. En la población de Ézaro, perteneciente a Dumbría pero muy lejana para ir a pie, se encuentra la espectacular desembocadura del río Xallas, que vierte sus aguas al mar en cascada. Hay un mirador abierto a unas horas durante los fines de semana del verano y en fechas especiales como Semana Santa, el 1 de mayo, 24 de junio, 15 de agosto, 12 de octubre, 1 de noviembre, etc. Se puede ir en taxi desde Olveiroa después de confirmarlo y si coincide alguno de estos días con nuestra llegada.
desvío opcional de 2 km a A Picota, capital del Concello con todos los servicios. Es posible enlazar con el Camino sin volver a este punto. Junto al desvío hacia el mirador de Corzón giramos a la izquierda y nos aproximamos hasta la iglesia parroquial de San Cristovo de Corzón (km. 30). En lugar de entrar en la población torcemos a la izquierda para afrontar una recta de más de un kilómetro hasta el núcleo de Mallón (Km 31,2). Giramos a la derecha para tomar una carretera más relevante y llegamos al puente sobre el río Xallas. En este mismo lugar, en 1809, los labriegos gallegos intentaron sin éxito frenar el avance de las tropas francesas. Al otro lado se encuentra Ponte Olveira, (km. 31,6), donde hay una cafetería-restaurante con albergue. Hasta el final de etapa resta una media hora. Hay que seguir la carretera, ya sin pérdida, y desviarse hacia el centro de Olveiroa. (Km 33,4).
Dificultades
Tramo de Negreira hasta Vilaserío: Este tramo inicial de 12,7 kilómetros castiga bastante. En general pica hacia arriba y hay varios tramos que tienden a encharcarse.
Observaciones
La presencia de 5 albergues intermedios permite partir la etapa al gusto de cada uno.
Qué ver, qué hacer OLVEIROA: Petroglifos de la Edad de Bronce, dólmenes y túmulos megalíticos. Las tierras de Dumbría muestran ricos vestigios prehistóricos. Santiago de Olveiroa es una parroquia que estuvo ligada a la mitra compostelana en la Baja Edad Media (siglos XI a XV). En su territorio hubo una torre defensiva que controlaba el paso sobre el río. En la guerra de la Independencia, los franceses mataron a muchos vecinos de Olveiroa y Hospital, algunos enterrados en el atrio de la iglesia de Santiago. La portada, con espadaña, es barroca y en el dintel de la puerta hay una peculiar imagen del Apóstol. A unos 750 metros del albergue de peregrinos, se encuentra la capilla de Santa Lucía. La fuente que hay a la entrada tiene propiedades "milagrosas" para los problemas de visión y es costumbre durante la romería empapar un pañuelo, restregarse los ojos con él y atarlo a una de las rejas de la ermita. Olveiroa, aún conserva parte de su trazado medieval. En la población de Ézaro, perteneciente a Dumbría pero muy lejana para ir a pie, se encuentra la espectacular desembocadura del río Xallas, que vierte sus aguas al mar en cascada. Hay un mirador abierto a unas horas durante los fines de semana del verano y en fechas especiales como Semana Santa, el 1 de mayo, 24 de junio, 15 de agosto, 12 de octubre, 1 de noviembre, etc. Se puede ir en taxi desde Olveiroa después de confirmarlo y si coincide alguno de estos días con nuestra llegada.
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