jueves, 9 de abril de 2015

Etapa 4: de Fisterra a Santiago en bus tranvía

Tras nuestra llegada al "sprint" a Fisterra, el grupo se quedó en la localidad para descansar de tan sufrida etapa. Mientras la necesidad de ir a buscar el vehículo al punto inicial, me llevó a coger el autobús de Fisterra a Santiago que salía a las 15,00 horas: una auténtica paliza de nada más y nada menos que tres horas y cuarto para llegar a Santiago en el que el bus paraba en todos aquellos puntos que habían solicitado transporte, total para ir corriendo a buscar el coche y regresar por carretera a Fisterra (Ay, ay, ayay...., caaaantaa y no lloreessss, lalalala!!!). Eso sí, me vino bien para: a) ir trabajando las fotografías del día, escribir mi entrada, etc..., y b) conocer una serie de localidades de impagable estampa como Cee, Ameixenda, Carnota, Muros o Noia: un lujo para la vista que os dejo de forma resumida en las fotos que acompaño.


domingo, 5 de abril de 2015

Etapa 4: De Muxía a Fisterra. Anecdotario

Anecdotario Etapa 4:
1. Etapa especial que pide prisa: nos despertamos antes y decidimos desayunar en el Puerto de Muxía. Viento y gaviotas
y un fresquiño impagable.
2. Richi me da a pesar su mochila: cada etapa pesa menos. Me habla de logística inversa y no se qué puñetas, pero creo
que va llenando la del mochilero, o se ha ido desprendiendo de cosas.
3. Nuestra salida por la playa de Lourido es preciosa con el agua a un lado y la costa al otro.
4. Si días atrás la señalización era de pena, la de hoy es para matrícula: hay que ir mirando el suelo y fijarse en
unas dobles flechas pintadas en amarillo que señalan para un lado M (de Muxía) y F (de Fisterra) para el otro.
5. Tras pasar Guisamonde, hemos pasado por pista y un humo y cenizas en el ambiente, nos ha hecho detectar un fuego.
Un hidroavión ha hecho diversas pasadas a nuestro paso.
6. Mis pies van como van, tras agujerear también el pie izquierdo, pero van. María está con sus juanetes y alguna otra
dolencia, Chuqui con su sobrecarga en el tobillo salvado con ibuprofeno y pomadita y Richi con sus pies y uñas algo
tocados, pero bien: para ir al vietnam!
7. El ritmo a mitad de etapa era casi de 5 kilómetros hora (cuestión del bus). Tras entrar a Fisterra y aún con la
parada en Lires para coger viandas....casi se ha mantenido!
8. Me he ido a coger el bus solo porque Richi y María ya no podían más. Chuqui finalmente me ha buscado y acompañado
hasta que he salido de Fisterra, a las 15 horas. El bus tardará 3 horas y cuarto en llegar a Santiago, pero es lo que hay.
9. Me divierto mirando los pueblos costeros de la Costa da Morte y haciendo fotos para luego colgar: son pueblos
preciosos con casitas al lado del litoral y un azul intenso roto por tonos azulones y verdosos a veces. Ahora bien,
vaya inviernos se deben pasar!
10. No me encuentro las piernas, los pies encajados en las botas de montaña, la camiseta sudada y el pantalón sucio.
Me puede algo el esfuerzo de marcha de hoy, pero no puedo hacer más. Me espera de aquí a unas cinco y media o seis
horas, una ducha y, espero, un buen gin-tonic que creo merecido.
11. Haré cuando pueda una última entrada. Y la haré falando el galego-catalan-castellanoleonés, con el que hemos ido
bregando en estas etapas a modo de entretenimiento.
Fin

Etapa 4; De Muxía a Fisterra


Etapa 4: De Muxía a Fisterra

Finis Terrae!!. Cuántas historias, cuántas leyendas alrededor de este enclave! El fin del mundo! Durante siglos, sino milenios, ha sido su nombre mil veces llamado!!. Hasta aquí miles de almas han depositado su creencia, su cansancio, su deseo, sus ruegos, su esperanza. Un sitio mítico donde llegar, un sitio mítico donde creer. Qué estampa debía ser tras travesías de cientos o quizás más kilómetros, llegar al azul atlántico!!. Qué pasada! Un lugar especial, donde proceder al rito de la purificación,, donde quemar tus haraposas ropas, donde quemar en el fuego liberador tus anhelos y tus preces. Un lugar donde dejar algo de tí tras tanta vivencia. No me cabe duda que algo especial recorrería la sangre y los pensamientos de los peregrinos. Sientes algo especial que te llena y te emociona recordándoles.
Con la emoción especial de completar nuestro camino, aquel que iniciamos el 2011, empezábamos hoy la etapa. Y lo hacíamos desde otro punto especial, Muxía, que nos ha despedido con el viento y el fresco que le caracteriza, con el cantar de sus gaviotas, unas aguas siempre rugientes y un cielo abriéndose:im-presionante. Tras desayunar en el puerto de Muxía, hemos salido por la Playa de
Lourido, con sus bellas y blancas dunas. Un ascenso por asfalto y camino vecinal nos llevaba a coronar, tras paso por la aldea de Xurarantes, al Faro de Lourido, el punto más alto de la etapa. La etapa requiere cuidado con la señalización, ya que tiene señalizaciones dobles, de Muxía a Fisterra y de Fisterra a Muxía. Hemos pasado a un numeroso grupo de peregrinos portugueses que ya llevábamos viendo en otras jornadas. La etapa de hoy iba marcada también por la necesidad de completar los casi 30 kilómetros antes de las 14.45 horas, ya que he tenido que coger el bus de Fisterra a Santiago (lo estoy haciendo mientras escribo esta entrada) para recoger nuestro vehículo y volver a Fisterra con el resto del grupo. Aunque he pedido que los compis fueran a otro ritmo,
finalmente han tirado conmigo y hemos llegado a tiempo de cogerlo, aunque creo que con algún resquicio y cansancio lógico por el esfuerzo. En Lires, sobre los 14 kilómetros, hemos parado para que María descansara un poco y hemos aprovechado para coger los bocadillos de comer. Richi, ha decidido coger unas Estrella Galicia para acompañar, aprovechando que su mochila ha ido bajando de peso etapa a etapa y ahora parece la de la Señorita Pepis (dios sabrá a qué se dedica!). Tras remprender la marcha, he impuesto ritmo, porque cualquier parada me hacía perder el bus. Y eso que mis pies, con ampollas en cada uno, no están para muchos caprichos. Las señales nos han hecho despistarnos un par de ocasiones, aunque sin consecuencias porque los del lugar nos advertían, pero
da una idea de la dificultad para el peregrino, y lo absurdo de esta situación. Conforme se acercaban las aldeas, el atlántico se dejaba ver, pero a la vez se alejaba de nosotros, como retrasando el encuentro. Los rodeos, el asfalto y los caminos de interior, parecían impedir vernos. Tras otro par largo de horas y atravesar Castrexe, Suarriba, Hermedesuxo y Escaselas, llegábamos a San Martino de Duio, ya sin que nuestra vista dejase de ver al horizonte el océano. No lo hemos podido aguantar más, así que a puertas de Fisterra, Richi ha sacado su último cigarro, yo le he sacado de la mochila las tres Estrella Galicia (María estaba adelante hablando con otro peregrino), y hemos celebrado llegar a Fisterra, llegar al Fin del Mundo. Solo deciros que seguramente viendo las fotografías, se puede pensar que no hay para tanto, que hay sitios de costa tan o más bellos que éste. Puede que así sea. Pero nunca lo será para un peregrino,
para alguien que empezó allá en Saint Jean Pied de Port, cruzando los Pirineos, y atravesó la península para pisar el Obradoiro y, tras ello, llegar a tierras del dios Neptuno.
Buen camiño! Frederic

Fotografies Etapa 4: De Muxía a a-Fisterra


Etapa 4: De Muxia a Fisterra

Hola a todos,
Hoy hemos llegado a Finisterra, caminando  como siempre por estos campos con colores verdes de las tierras gallegas, con mucho sol y con un ritmo intenso, ritmo militar, para llegar con tiempo a la estación de autobuses de Fisterra, para conseguir traer nuestro coche con el fin de volver a Barcelona. Es espectacular caminar por estas tierras ya que disfrutan de una naturaleza embidiable.
Por otro lado,la etapa de hoy ha sido el final de ese intento de aventura que iniciamos unos amigos hace unos años con la intención conocer que significaba caminar por el camino de Santiago. Nos gustaba caminar y sobre todo compartir momentos unos con otros. En uno de estos momentos comentamos probar esta aventura, concretando probar a recorrer la etapa Sarria -Santiago de Compoastela. Probamos y nos capto, yo personalmente descubri que el camino tiene muchas interpretaciones,para mi significo conocerse mas uno mismo.Despues de valorar esa experencia
nos pusimos como reto completar el camino frances desde Roncesvalles y finalizandolo en Fisterra. Hoy 4 de Abril de 2015 podemos decir que hemos llegado. Quizas en la vida hay pocos momentos en los que uno puede decir que lo quería conseguir lo ha conseguido, este para mí es uno de esos momentos, llegar a Fisterra después de más de 1000 kilómetros, llegar al faro de fisterra ( fin del mundo) y quemar indumentaria del viaje. No quiero acabar sin hacer referencia a todos mis
compañeros de viaje en estos cinco años, porque todos ellos han contribuido a mejoralo. Por supuesto un agradecimiento especial a FREDERIC, ya que ha sido el corazon y el alma de esta aventura.
Espero que os animeis a intentar caminar algún tramo del camino,
Xavier

Etapa 4: De Muxía a Fisterra